Una mezcla de emociones sería la definición para todo lo que viví esta tarde, desde que entré a aquella Casa Blanca de dos plantas con rejas negras, sabía que no me iba a llevar una mala entrevista, puesto que la tarde de aquel 13 de agosto no sería la misma después de que la señora Rosa Arroyo contará la terrible osadía que vive día tras día, por los constantes enfrentamientos entre supuestas pandillas o los llamados "frentes" de los barrios, los Robles y 7 de abril.
Era un día soleado y muy caluroso adecuado quizás para ir a playa o pasar un tiempo de picnic con tus amigos. Al llegar al conjunto de casas de la calle 48c ñ, es inevitable fijar tu atención en la casa más blanca que resalta en aquel lugar. Esta es la casa de la familia Arroyo, una familia construida sobre dos pilares importantes "valor y respeto", afirma doña Rosa Arroyo. Desde que me abrieron las puertas de su hogar me recibieron una limonada bien fría y digna de un día tan cálido luego me invitaron a tomar asiento en unas sillas blancas de plástico frente a un pequeño patio que daba con otro conjunto de casas.
Cuando tomé asiento doña Rosa Arroyo, se miró las manos y con media sonrisa en su rostro me pregunta: "¿Puede empezar a preguntar?
No quería llenarla de preguntas complejas, es entonces cuando le pregunto cuántos años lleva viviendo en este barrio; ella levanta la mirada recordando en el tiempo y agrega "aproximadamente 30 años".
Pero es entonces cuando vi que su rostro denotaba algo de nostalgia al recordar los años que había vivido en este hogar, y añadí una pregunta bastante aceptable, le pregunté si pensaba en mudarse algún día de dicho barrio, sin esperarlo, añadió "No pienso mudarme, me voy cuando Dios decida llevarme".
Pero esta respuesta quizás no era lo suficientemente buena para mí, quería conocer detalles entender porque tanto misterio al abrir la reja negra de su casa, que la intimidaba tanto, que pasaba por su mente, entonces pregunté "Usted afirma que no se piensa mudar, pero sabemos que actualmente su barrio está viviendo un problema terrible con la inseguridad, ¿qué piensa al respecto?"
"Así es, yo no pienso mudarme, porque eso sería tenerle miedo a un montón de niños con 14 años, yo tengo 73 años y estoy muy grande como para sentirme...-suspiró- amenazada por ellos, pero pienso que la inseguridad se vive en todos lados, tú no estás seguro en ningún lugar, sin embargo, aquí estamos constantemente viviendo el hecho de que estos niños se enfrenten y atenten contra nuestras vidas y las de nuestros hijos y nietos."
Y mientras ella seguía hablando, pude ver que varias fotos en la mesa que tenía en un comedor, eran muchos jóvenes, parecían ser sus nietos, entonces pensaba en la manera en que ellos podrían verse afectados viviendo quizás aquí, es allí cuando pensé en qué cosas normalmente llevan a estos jóvenes a cometer dichos ataques?
Es aquí cuando tomamos una pausa para que ella trajera unas galletas que había traído de su pueblo. Se dirigió a su pequeña cocina y regresó de inmediato a brindarme una, entonces continuó y decidió responder a mi duda.
"Muchas veces es porque alguno le quitó la novia a otro, según Olga, la señora que vive en la esquina -señalaba hacia una casa de al frente- ella tiene un hijo que tiene amigos en esa pandilla, y ella dice que aveces es porque se quitan las novias o apuestan plata, o por territorios, lo más normal es que sea también porque gane o pierda el equipo de fútbol de acá, ese equipo los tiene locos".
Es aquí cuando hace una pausa y empieza a toser sin causa alguna, entonces agregó
"Una vez prendieron fuego a unas llantas en todas las esquinas, y ese fuego botó un hollín que me afectó muchísimo, estoy con una tos muy fuerte que casi no puedo respirar. Eso afectó notoriamente mi salud, pero ya estoy mejor"
Supuse que era suficiente por hoy, la señora Rosa ya se veía muy cansada y quizás lista para tomar una siesta por la tarde entonces decidí terminar con la entrevista.
Por último, ¿qué le quiere decir a esos jóvenes que están afuera peleando sin causa alguna?
"Que estudien, y que trabajen por sus sueños, pero no en esa manera, yo aveces entiendo a esos pelaos, ellos normalmente nacen en una familia sin amor y sin afecto, pero que eso no les impida crecer y convertirse en profesionales, hay que pensar en el avance, mírame a mí, yo vengo de una familia muy pobre en Chinú Córdoba, yo vivía en una finquita con mi mamá, pero yo siempre pensé en salir adelante en mirar hacia el futuro y fue ahí cuando conocí a mi viejito, juntos empezamos a luchar, no pude estudiar, pero eso no me impidió trabajar y comprar una casa acá en Barranquilla y mírame, tengo unos hijos excepcionales, todos profesionales, y tengo unos nietos inteligentes y que luchan cada día por ser los mejores. Sabes todo viene de aquí, del corazón, tienes que luchar y dar amor, de eso se trata".

